Cultura | Kultur — 21 September 2019
◄ Relato  de Antonio Bucak. Ojalá, tercer trimestre de 2019, Hamburgo
►Erzählung von Antonio Bucak. Deutsch von Harald Meyer [hoffentlich] drittes Vierteljahr 2019, Hamburg

 

 

 

Una mano diestra, una palma blanca blanda y confidente acaricia mi rostro; una mejilla, la izquierda. La recorre con paciencia, segura, afable, pero luego, una vez que entrego mi voluntad a su deseo sin prisa, mi piel entumece, porque ya no es una mano sobre mi mejilla, sino cinco metacarpianos pelados de carne.
Hubo carne lo sé, todavía veo restos, jirones de ella sobre sus huesos, vestigios de pelo rubio.
Esa carne, parece haber sido devorada por las pirañas del tiempo, y me pregunto ¿Si acaso esas pirañas están dentro de mí? No, tal vez, y ¿Como apareció frente a mi cama, una pantufla de fieltro cerrada en el talón, calentita? y ¿Donde está su compañera?
Busqué hasta debajo de la cama.., pero nada, no me sorprende no haberla encontrado, me pasa también con los gustos y el aliento en mi boca.
Despierto con gusto a café, sin haber desayunado, amanezco mareado, por haber con vino…¿Soñado?
Eine erfahrene Hand, eine weiße Innenfläche, sanft und verläßlich, streichelt mein Gesicht, eine Wange, die linke. Sie geht darüber mit Geduld, sicher, freundlich, aber dann einmal, als ich meiner Zuneigung ihrem Begehren ohne Hast ausliefere, spürt meine Haut nichts mehr, weil keine Hand mehr auf meiner Wange ist, außer fünf Mittelhandknochen vom Fleisch befreit. Sie besaß Fleisch, ich weiß es, immer noch sehe ich Reste, Fetzen davon über ihren Knochen, Spuren von blondem Flaum. Dieses Fleisch scheint verzehrt zu sein von den Pirañas der Zeit, und ich frage mich ob etwa diese Pirañas in meinem Innern sind? Nein, mag sein, und wie erschien vor meinem Bett ein Pantoffel aus Filz, an der Ferse geschlossen, kuschelig, und wo ist sein Partner? Ich suchte unter dem Bett…, aber nichts, es überraschte mich nicht, ihn nicht gefunden zu haben, es passiert mir auch mit dem Geschmack und Gerüchen in meinem Mund. Aufgeweckt von Kaffeegeschmack, ohne gefrühstückt zu haben, wache ich auf, schwindlig, als hätte ich von Wein geträumt?
Cuando creo haber obtenido una respuesta, me encuentro en la terraza de un edificio muy alto, sin nada a su alrededor, mas que un descampado que lo circunda, sembrado por tres esqueletos de hueso, vestidos de espantapájaros, durmiendo una eternidad sin soñar, erguidos, esperando sin desear, una erosión, que tarde o temprano los convertirá en polvo.
Pero no veo el sol, se que está ahí, intuyo su llama, escondida detrás de una espesa niebla de color rosado, iluminando el camposanto, bajo mis pies mojados por una húmeda densa bruma.
Wenn ich glaube, eine Antwort erhalten zu haben, befinde ich mich auf der Terrasse ein sehr hohes Gebäude, ohne etwas mehr in seiner Umgebung als ein offenes Feld, die es umgibt, bepflanzt von drei knöchernen Skeletten, bekleidet wie Vogelscheuchen, eine Ewigkeit schlummernd ohne zu träumen, aufrecht, ohne Wunsch auf eine Zersetzung hoffend, das sie sich früher oder später in Staub verwandelt. Aber ich sehe nicht die Sonne, weiß, daß sie da ist, ahne ihre Flamme, verborgen hinter einem dichtem Nebel rötlicher Färbung, die das heilige Feld unter meinen Füßen erleuchtet, benetzt von einem feuchten dichten Dunst.

 

Encontré la otra pantufla, estaba en la casa.
También encontré un libro que estaba leyendo, lo reconocí porque las hojas de mis libros leídos, están siempre en blanco.
A medida que avanza mi lectura, (y esto no lo puedo evitar) las palabras impresas, van desapareciendo de izquierda a derecha.
Leo prolijo y concentrado, porque no puedo volver a leer lo leído.
Si las hojas están en blanco lo leí.
Pero no soy el único, al que le ocurre este fenómeno, muchas veces tengo en mis manos libros ajenos, que son mas pesados, algunas de sus hojas, están en blanco.
Ya no estoy en el edificio, bajé.
No me gustaba lo que veía, esa fría y constante soledad.
Una mano me lleva del brazo y me acompaña cuando camino. ¿Camino? no se si camino, pero me traslado, seguro que lo hago, pues a veces, me encuentro en diferentes sitios.
Ich fand den anderen Pantoffel, er war im Haus. Auch fand ich ein Buch, das ich gerade gelesen hatte, ich erkannte es, weil die Seiten meiner gelesenen Bücher immer weiß waren. In dem Maße, wie meine Lektüre voranging, (und das kann ich nicht verhindern), verschwinden die gedruckten Wörter von links nach rechts. Ich lese ganz genau und konzentriert, weil ich das Gelesene nicht noch einmal lesen kann. Wenn die Seiten in Weiß sind, lese ich es, aber ich bin nicht der einzige, dem dieses Phänomen begegnet, viele Male halte ich ihn meinen Händen fremde Bücher, die schwerer sind, einige ihrer Seiten sind weiß.
Schon bin ich nicht mehr im Gebäude, ich ging runter. Mir gefiel nicht, was ich sah. Die kalte und gleichbleibende Einsamkeit. Eine Hand führt mir den Arm und begleitete mich, wie ich gehe, geh ich? Ich weiß nicht, ob ich gehe, aber ich bewege mich weiter, sicher daß ich es tue, dann bisweilen befinde ich mich an verschiedenen Orten.

 

Deseo estar con mi familia, con las fotos sobre el hogar de la sala de estar. Pero me dicen, que ahora ésta es mi casa. Pero si ésta es mi casa…¿Porque no están ellos? ¿Quién decidió cambiar los muebles de lugar?
Además, ya no son los mismos de algarrobo, son otros que no son cómodos.
Me mienten, y eso contínuamente.
Me propongo hablar sobre este tema, cuando regrese de hacer mis trámites y corregir los exámenes.
Todo está al revés.
Las paradas del colectivo se mudan de sitio, lo mismo sucede con el tranvía y los aeropuertos.
A solas miro los itinerarios, pero estos tampoco coinciden con lo impreso, ni son respetados, no puedo demostrarlo, porque se borran después de haberlos leído.
Ich wünsche, mit meiner Familie zu sein, mit den Fotos über dem Kamin des Aufenthaltsraums, aber sie sagen, daß dies jetzt mein Haus ist, aber wenn das mein Haus ist, warum gibt es sie nicht. Wer beschloß, die Plätze der Möbel zu verändern, außerdem sind es nicht dieselben vom Johannisbrotbaum, es sind andere, die nicht behaglich sind. Sie lügen mich an, und das beständig. Ich nehme mir vor, über dieses Thema zu sprechen, wenn ich zurückkomme, um meine Behördenwege zu machen und die Prüfungen zu korrigieren.
Alles ist umgekehrt. Die Haltestellen der Busse verändern ihren Platz, dasselbe geschieht mit der Straßenbahn, den Flughäfen. Allein sehe ich die Strecken, aber sie stimmen auch nicht mit dem Eindruck überein, noch sind es die betreffenden, aber ich kann es nicht beweissen, weil sie sich auslöschen, nachdem ich sie gelesen habe.

 

Me encuentro sentado masticando sabores que no me agradan, además no tengo apetito.
¡Nada está bién!
El agua corre por la comisura de mis labios y por entre mis genitales, pero nadie escucha lo que intento explicar.
También siento como se dilata mi esfinter, pero disfruto al liberarme de la presión, que oprime mis intestinos.
Ya me acostumbré al familiar y desagradable vaho.
Presiento a mis pequeños hijos, a mis bebés acostados. Me inclino sobre ellos, apoyando mis codos a ambos lados de sus cuerpitos, cogiéndole las manitas, besando sus piecesitos, mientras, respiro el familiar talco.
Cuando se han dormido “apago la luz“.
Ich befinde mich sitzend und mit einem Geschmack kauend, der mir nicht gefällt, außerdem habe ich keinen Appetit. Nichts ist in Ordnung! Das Wasser läuft mir aus den Mundwinkeln über meine Lippen und zwischen die Genitalien, aber niemand hört auf das, was ich zu erklären versuche. Auch spüre ich, wie sich mein Schließmuskel weitet, aber ich genieße es, mich von dem Druck zu befreien, der auf meinen Eingeweiden lastet. Schon gewöhnte ich mich an den familiären und unangenehmen Geruch.
Ich stellte mir meine kleinen Kindern vor, meine im Bett liegenden Babies. Ich beugte mich über sie, stützte meine Ellbogen an beiden Seiten ihrer Körperchen, faßte ihr Hände, küßte ihre Füßchen, während ich den gewohnten Puder einatmete. Als sie eingeschlafen waren, löschte ich das Licht.

 

Solo cuando viene ella, la del brazo tibio, la que tiñe de color mi mejilla, la de los cinco metacarpianos, esa, que me propone la confidencia y yo respondo, esa, que comparte sin saber, esta dimensión que habito y duermo.
En esta realidad que alguna vez temí soñar, perdí su nombre; la del brazo familiar y la mano tibia.
La que me ayuda a bajar de la terraza y me acompaña por la espesa bruma que esconde los esqueletos vestidos y no tengo temor, y ya no me importan los horarios de trenes y colectivos, porque esa mano metacarpiana, me llevará a destino.
Nur wenn sie kommt, sie mit dem warmen Arm, sie die die Farbe meiner Wange tönt, sie mit den fünf Mittelhandknochen, sie die mir das Vertrauen vorgibt, und ich erwidere, sie die teilnimmt, ohne diesen Raum zu kennen, wo ich wohne und schlafe.
In dieser Wirklichkeit, die ich manchmal zu träumen fürchtete, verlor ich ihren Namen, den des gewohnten Armes und der warmen Hand. Die mir hilft, die Terrasse hinunterzugehen und mich begleitet beim Gehen durch den dichten Dunst, wo sich die bekleideten Skelette verstecken, und ich habe keine Angst, und mir bedeuten die Fahrpläne der Züge und Gesellschaften nichts mehr, weil diese Mittelknochenhand mich ans Ziel bringen wird.
Hablaré con ella y le confesaré mis penas.
Le diré que mi dinero desaparece de la mesita de luz, que extraño a mi mujer y a mis hijos. También a mis nietos, que se que los tengo, aunque estos no vienen nunca a visitarme.
Por enésima vez grito, “quiten los espantapájaros del jardín situado detrás de la casa“. Hay que erradicar a esas esculturas de hueso, que impiden el trinar de las aves y sus nidos, además.., me buscan constantemente con la mirada.
Le diré que quiero volver a mi casa, a la de los muebles de algarrobo.
Que quiero dormir en mi cama con mi mujer y desayunar con mis hijos y despedirlos cuando por las mañanas se vayan a la universidad, y quiero mis dientes, no estos postizos que me dieron, y que me quiten de una vez estas ventosas y electrodos pegados a mi cuerpo.
Ich werde mit ihr sprechen und ihr meine Qualen gestehen. Ich werde ihr sagen, daß mein Geld vom Tischchen des Lichts verschwindet. Daß ich meine Frau und meine Kinder vermisse. Auch meine Enkelkinder, da ich weiß, daß ich sie habe, auch wenn sie niemals kommen mich zu besuchen.
Zum zigsten Mal schreie ich, daß die Vogelscheuchen aus dem Garten verschwinden müssen, der hinter dem Haus liegt. Man muß diese Knochenskulpturen abschaffen, die das Trillern der Vögel und ihre Nester verhindern, außerdem mich beständig mit ihrem Blick suchen.
Ich werde sagen, daß ich in mein Haus zurückehren möchte, zu den Möbeln vom Johannisbrotbaum. Daß ich in meinem Bett mit meiner Frau schlafen möchte und frühstücken mit meinen Kindern und sie verabschieden, wenn sie für den Morgen zur Universität fahren, und daß ich meine Zähne möchte, nicht diese unechten, die sie mir gaben und daß mich einst diese klebrigen Saugnäpfe an meinem Körper verlassen.

 

Se que no puedo dar clases en el colegio, (por eso de que se me borran las palabras en los libros), pero tal vez algún día, la del brazo tibio me acompañe al aula, para que pueda sentarme detrás del escritorio, que alguna vez fuera mío, y así tal vez, recuerde nuevamente su nombre.
¡Angélica! ¡Angélica! su nombre es ¡Angélica!
No sé como hacer para que no se me olvide, no puedo escribirlo, porque se me borra del papel.
¿Que debo hacer para retener su nombre, ahora que lo he encontrado?
Son muchas las preguntas que quisiera hacerle; pero cuando me lleva del brazo, hablamos de otras cosas.
Ich weiß, daß ich keine Stunden in der Schule geben kann, weshalb sich mir die Wörter auslöschen in den Büchern, aber vielleicht begleitet mich eines Tages sie mit dem warmen Arm zur Aula, damit ich mich hinter den Schreibtisch setzen kann, der einmal meiner war, und so vielleicht aufs Neue an ihren Namen erinnere.
Angelica!…, Angelica!…,es ist Angelica.. ich weiß nicht, wie ich es machen soll, daß ich sie nicht vergesse, ich kann es nicht schreiben, weil sie mich vom Papier auslöschte. Was muß ich tun, um ihren Namen zu behalten, jetzt da ich ihn gefunden habe?
Es sind die vielen Fragen, die ich ihr stellen möchte, aber wenn sie mir den Arm reichte, sprachen wir über andere Dinge.

 

 

Veo mucha gente que como yo, sienten una mano que los lleva del brazo, pero eso no importa, porque no van adonde quieren.
Voy adonde me lleva el brazo. Me agrada, no me disgusta y no me opongo, pero a veces, la mano que coge mi brazo es fría, no me agrada, me disgusta, pero no me opongo.
Ich sehe viele Leute, die wie ich, eine Hand spüren, die sie am Arm führt, aber das ist nicht wichtig, weil sie nicht gehen wohin sie möchten. Ich gehe dorthin, mich führt der Arm. Mir behagt es, es mißfällt mir nicht und ich widersetze mich nicht, aber manchmal ist die Hand, die mir meinen Arm nimmt, kalt, behagt mir nicht, mißfällt mir, aber ich widersetze mich nicht.

 

Entrada la noche, y mientras nevaba copiosamente, secuestré a los espantapájaros del jardín y los traje a mi habitación. Nadie me vió.
A los mas jóvenes, los acomodé enfrentados, ya que estaban hablando del camposanto. De vez en cuando, giraban sus cabezas hacia mí, transmitiéndome una paz y una alegría, que hacía años echaba de menos.
Acosté al mas viejo de los tres a mi lado y apagué la luz.
Al cobijarlo con mi aliento, recuperó su carne, sus sentimientos y su larga cabellera rubia.
Ich weiß, daß ich keine Stunden in der Schule geben kann, weshalb sich mir die Wörter auslöschen in den Büchern, aber vielleicht begleitet mich eines Tages sie mit dem warmen Arm zur Aula, damit ich mich hinter den Schreibtisch setzen kann, der einmal meiner war, und so vielleicht aufs Neue an ihren Namen erinnere.
Die Nacht tritt ein und indes schneite es reichlich, entführte die Vogelscheuchen schon, die über das heilige Feld sprachen. Manchmal, wenn sie ihre Köpfe gegen mich drehten und mir einen Frieden und eine Fröhlichkeit vermittelten, die ich auf Jahre weniger vermisste. Ich legte den Ältesten der drei an meiner Seite. Löschte das Licht. Ihn mit meinem Atem bedeckend, gewann ich sein Fleisch zurück, seine Empfindungen und sein langes blondes Haar.
Der Körper ohne Leben von Esteban wurde am folgenden Morgen gefunden, zugedeckt vom Schnee. Er schließ seine unumkehrbare ersehnte Ewigkeit, ohne zu träumen, umgeben von einigen Bäumen im Garten hinter dem Haus. Seine Füße trugen nur einen Pantoffel aus Filz, an der Ferse geschlossen, kuschelig.

 

En el colegio todos me prestan atención y me respetan, me escuchan y me toman en cuenta.Una mano diestra, una palma blanca blanda y confidente acaricia mi rostro, una mejilla, la izquierda. Con paciencia, segura, afable. Pero luego, una vez que entrego a su voluntad mi deseo sin prisa, mi piel entumece, porque ya no es una mano, sino cinco metacarpianos pelados de carne.
Hubo carne lo sé, todavía veo restos, jirones de ella, vestigios de pelo rubio pegados sobre los huesos, por un engrudo seco de sangre.
La carne, parece haber sido devorada por las pirañas del tiempo.
¿Acaso están dentro de mí? No, tal vez. ¿Y como apareció frente a mi cama una pantufla de fieltro cerrada en el talón, calentita? y ¿Donde está su
compañera?
Busqué hasta debajo de la cama.., pero nada. No me sorprende no haberla encontrado.
In der Schule liehen mir alle ihre Aufmerksamkeit und achteten mich, hörten mir zu und rechneten mit mir.
Ich sehe viele Leute, die wie ich, eine Hand spüren, die sie am Arm führt, aber das ist nicht wichtig, weil sie nicht gehen wohin sie möchten. Ich gehe dorthin, mich führt der Arm. Mir behagt es, es mißfällt mir nicht und ich widersetze mich nicht, aber manchmal ist die Hand, die mir meinen Arm nimmt, kalt, behagt mir nicht, mißfällt mir, aber ich widersetze mich nicht.
Die Nacht tritt ein und indes schneite es reichlich, entführte die Vogelscheuchen schon, die über das heilige Feld sprachen. Manchmal, wenn sie ihre Köpfe gegen mich drehten und mir einen Frieden und eine Fröhlichkeit vermittelten, die ich auf Jahre weniger vermisste. Ich legte den Ältesten der drei an meiner Seite. Löschte das Licht. Ihn mit meinem Atem bedeckend, gewann ich sein Fleisch zurück, seine Empfindungen und sein langes blondes Haar.
Epílogo

Nachwort

El cuerpo sin vida de Esteban, fue encontrado a la mañana siguiente sobre su cama.
Dormía, abrazado a una almohada, su “irreversible diáspora sin soñar”.
Sus pies, calzaban solo una pantufla de fieltro cerrada en el talón, calentita.

Der Körper ohne Leben von Esteban wurde am folgenden Morgen gefunden, zugedeckt vom Schnee. Er schließ seine unumkehrbare ersehnte Ewigkeit, ohne zu träumen, umgeben von einigen Bäumen im Garten hinter dem Haus. Seine Füße trugen nur einen Pantoffel aus Filz, an der Ferse geschlossen, kuschelig.

 

 

 

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Antonio Bucak – Buenos Aires – vive y trabaja en Hamburgo. Él es músico, gastrónomo y escritor de relatos. Antonio B. es un animador de la vida cultural de la escena latina en la ciudad. Lea en Ojalá de él además Adiós a una mujer
Antonio Bucak – Buenos Aires – lebt und arbeitet in Hamburg. Er ist Musiker, Gastronom und Autor von Erzählungen. Antonio ist eine dynamisierende Figur der Latino-Szene in der Stadt. Lesen Sie in Ojalá von ihm auch Abschied von einer Frau

 

Antonio Bucak in Hamburg

 

 

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